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Algo que sea tuyo 

El tema más complicado 

(Sin duda) 

Es captarte 

Y escribir algo que te guste

Es la frustración de desentrañar  

Algo que te identifique  

Y hacerlo bien 

Pero ahí estás tú en las noches

Bailando entre retratos de amigos 

Y yo me quiebro las manos escribiéndote algo 

En lugar de decírtelo de frente. 
Te muestras indecisa y ya no es de noche 

Ya es otro día,

Y me llevo a los ojos el peso de verte bailando junto a mi

Y no haberte tocado

Sigo queriendo escribirte algo 

Y me quitas el peso 

Diciéndome que me hablarás

Pero yo sigo frustrado por querer escribir algo que sea tuyo 

Algo que los demás vean 

Y aunque no te reconozcan 

Sepan que eres  ella 

La que quebrabas manos de poetas 

Tratando de he te escribieran 

Algo que sea tuyo. 

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Víctima del hipódromo

En la esquina de Sonora con insurgentes

hay un mesero tirado con una cajetilla de cigarros

sus ojos  llenos de ceniza

se cierran con el peso de olvidar a su familia

y no hay imagen que me provoque el abismo mental

que ver a ese hombre tirado en la calle

de un gran hipódromo

y la condesa que tiene a sus hijos cuadrúpedos

solo ve al hombre como si fuera una decoración de la ciudad

y a el que no le queda nada

se lo traga la ciudad

y lo deja como un perro más.

 

 

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Poemas

La región del norte 

Tus ojos reinan sobre el desierto 

Se desvanecen como rayo envolvente 

Pintando el atardecer de los cerros.

El tiempo se va paseando en tus manos 

En ese silencio que se lleva tu cabello 

Al expandirse como luz castaña por tu rostro.

Entre el cauce de tus pies 

Se va desplazando el camino rocoso 

Se arrastra tu aroma por la tela 

Que desenvuelve a tu espalda

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Poemas

Ese Jardín me recuerda a haber vivido tan solo 18 años en este lugar 

Te sientas en ese jardín

 Tus pies se asoman por el abismo bruñido

Abajo de ahí, en el fondo del tártaro,

existe una fogata de bestias huyendo

De sus mismas llamaradas. 

Te sientas en ese jardín

La tinta de tantos versos  

Se convierte en el paisaje común

Las letras se transforman 

En auríferos ríos corriendo 

por la boca del cielo castaño.

Te sientas por última vez en el jardín 

Doblando las esquinas, se fruncen las calles, 

Se desmoronan como un puñado de cenizas de toro

Y ahora sentado, por última vez en el jardín 

El corazón plasmado sobre el alba

Develará un nuevo ciclo.

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Poemas

En cuanto termine el camino, el pozo se desborda

Tanta evocación hacia un camino

 Y el pozo todavía se ve muy ancho

Todavía el pozo se queda muy grande

(Teniéndolo todo)

Se va llevando nuestro pequeño paso 

Como la carne separándose del hueso

Como un árbol aullando por sus hojas,

Tomamos un bocado de la memoria subordinada

los recuerdos y las risas se colaron en un cofre 

 convirtiendo el abismo

En ese espacio de abrazo maternal 

Esperando a que la cuerda aguante 

Quisiera que con unas simples hojas 

Pudiese cambiarlo todo 

Pero eso solo desbordaría el pozo

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Poemas

El baile

La hazaña que acaba de cometer esta ciudad 
De crecer en tan solo diecisiete años 

 solo para vernos crecer 

Y para verla pasar 

Para mirarla victoriosa

Para que la ciudad misma

Se venda a los extranjeros  

Con alguna raya aleatoria en las paredes

O alguna división en la luna  

Para que nos miremos los dos 

Como me recuerdas un poco más a mi 

Alguien día esperaría 

que rompieras esa burbuja 

De no querer salir de los lugares comunes 

Pero se va a ir acercando 

Esa esperanza que tú llevas

Yo he sentido esa proclividad  

Que tienes junto a mí

La muerte ya baila entre nosotros dos 

Que paradójico sería 

Que esto fuera algún 

 comienzo 

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Poemas, Zona centro: San Luis Potosí (capital)

La tempestividad de los siete barrios 

Tus colores ambiguos

se deslizaban bajo la tempestividad 

de los siete barrios 

ya estoy bajo el manto 

de las calles 

con el adoquín mojado 

donde yo mejor recuerdo  

haberte visto 

bajo la hiperactividad 

de algunas sombras

que paseaban sobre tus labios  

apuntando al recuerdo 

de tu rostro enardecido

y en el parpadeo de tus ojos, 

cuando yo los miro

como la sutileza del fuego  

que no llega a ser frío 

desaparecen la sombras

no escucho ruido alguno

ni la desesperación mutua de un grillo 

ni el sonido de las hojas caídas 

solo me acuerdo de ti 

como una fuerte revelación 

que azota todos los árboles 

ahuyentando los lugares comúnes

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